Como todos los años, a fines de febrero, aquellos que amamos al cine nos sentimos convocados a la ceremonia de los Oscar.

No siempre son las mejores películas, no siempre ganan las que lo merecen, no siempre son nuestras preferidas, pero igualmente, la entrega anual en Hollywood es un fenómeno mundial que no puede discutirse.

Hubo años en los que triunfaron tontos filmes derrotando a excelentes producciones, en tanto, en otros las galardonadas resultaron brillantes películas cuestionadoras de la política estadounidense, o denunciantes de situaciones que de otra forma habrían quedado ocultas a la opinión pública.

Desde el ascenso de Obama se notó un cambio de clima también en los productos que Hollywood premiaba. Se apostó más a lo intimista, a los conflictos sociales, aunque igualmente siempre estuvo ese aire de policía mundial que ostenta Estados Unidos.

Este año va a estar reñido, con buenas películas en primeros lugares, ganen o no.

Veamos algunos datos:

En mejor filme, de las ocho postuladas, evidentemente la estrella (al menos en lo previo) es El renacido. Una película muy bien hecha, de Alejandro González Iñárritu, que tiene todas las de ganar. En lo personal, me gustó mucho pero la sentí demasiado extensa, lo que le quita fuerza. Con una fotografía espectacular y el protagonismo de Di Caprio es la gran favorita.

Mad Max: Furia en el camino es la que postulan los jóvenes. Una movie road donde lo que impera es la fuerza bruta y la acción. No es el tipo de producciones que me entusiasman.

La gran apuesta resulta una excelente denuncia sobre la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, que quitó a una gran parte de la población de ese país las casas hipotecadas en los 90. Es una propuesta arriesgada e interesante porque se rodea de buenos y conocidos actores para mostrar en la pantalla algo que resulta difícil de explicar. Pero claro, no es una película que pueda competir con las mencionadas anteriormente. Igual vale que sea postulada.

Otra denuncia que mereció estar entre las nominadas (aunque no gane) es En primera plana. Filme de periodistas, de curas pedófilos, de crímenes ocultos, resulta una intensa propuesta.

Puente de espías es una película sin fuerza, que se sostiene por la propaganda y los nombres del director y principal actor pero que no remonta nunca en su metraje.

La habitación es el típico thriller de suspenso, y Brooklyn, una comedia dramática, cargada de premios anteriores que habla de inmigrantes y desgarros por las distancias, y está muy bien.

Misión rescate (o El Marciano, o Marte) está bien hecha y no deja de ser una parábola con otras historias más terrenales.

En el rubro mejor director, yo repartiría el premio entre González Iñárritu (El renacido) y Adam McKay (La gran apuesta) pero sabemos quién es el favorito.

Como actor principal todos esperan que Di Caprio por fin se lleve la estatuilla dorada. Lo merece, además de ser un excelente intérprete por todas las maldades que le hizo pasar el director durante la filmación (entre ellas, meterse dentro de un caballo para no morirse de frío; comer hígado crudo, etc.)

Entre las actrices, la cosa está complicada. Son muchas y buenas, aunque se destaca entre ellas la excelente Cate Blanchett (Carol)

En cuanto a actor de reparto todos apuestan a Stallone (Creed), aunque a mí me gustó mucho Christian Bale (La gran apuesta) y Tom Hardy (El renacido)

En las animadas, apostaría a dos de ellas. Anomalisa (estupenda producción con una temática difícil) e Intensamente (la favorita)

En las extranjeras (en realidad es en películas de idioma que no sea el inglés) mi favorita es la colombiana El abrazo de la serpiente, pero… la temática del holocausto siempre fascinó a Hollywood por tanto es muy posible que la ganadora sea la de Hungría, Son of Saul.

Hay que ver qué pasa con las documentales (corto y largo) porque ese el rubro que más se favorece con las postulaciones a la estatuilla, porque de otra forma nunca serían conocidas mundialmente. Aquí siempre hay películas de gran calidad y cargadas de denuncia social. 

Por tanto, a sentarse el domingo a ver qué es lo que ocurre.

En Uruguay retransmite Teledoce. Les recomiendo obviar ese canal, porque las tonterías de sus locutores impiden que uno disfrute de la ceremonia.

Lo mejor es conectarse por cable o Internet con TNT, canal que se maneja con subtítulos y es respetuoso de lo que ocurre en Hollywood, con apenas algún comentario de su conductor

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